El legrado uterino instrumentado (LUI) consiste en dilatar el cuello uterino e introducir una cureta para retirar tejido del interior del útero. Lo empleo para evacuar restos tras un aborto incompleto, realizar interrupciones legales, obtener biopsias endometriales o controlar sangrados anormales y pólipos. Es un procedimiento corto, de 10 a 20 minutos, bajo anestesia local, sedación o general.
La intervención ayuda a proteger la salud uterina, identificar patologías y aliviar síntomas que afectan la calidad de vida. Antes de realizarlo reviso tu historia clínica, signos vitales y laboratorios para garantizar un entorno seguro.
La AMEU utiliza una jeringa especial para crear presión negativa y evacuar el contenido uterino con suavidad. Es un método recomendado por la OMS porque es ambulatorio, rápido (5-10 minutos) y reduce el dolor, el riesgo de perforaciones o infecciones. Es ideal para embarazos tempranos, abortos incompletos y entornos con recursos limitados, ya que no requiere equipo eléctrico.
Después de un legrado o AMEU indica reposo relativo, usar toallas sanitarias, evitar tampones, no tener relaciones ni hacer ejercicios intensos por 2 a 4 semanas y mantener una higiene suave de las incisiones (si las hay). Es normal un sangrado parecido a la menstruación y cólicos leves controlables con analgésicos. Regresa a consulta en 1 o 2 semanas o antes si presentas fiebre mayor a 38°C, dolor intenso, mal olor, sangrado abundante o secreción inusual.
Acude a urgencias o contáctame si presentas fiebre mayor a 38°C, dolor abdominal intenso o persistente, sangrado abundante con coágulos, mal olor o secreciones inusuales, dificultad para respirar o debilidad extrema. Son señales de complicaciones que requieren valoración inmediata.
Nuestras herramientas son una guía inicial para que llegues a consulta con información previa.