A lo largo de la vida, el cuerpo puede presentar dolor menstrual intenso, infecciones recurrentes o cambios hormonales. Reviso cada caso con estudios específicos para ofrecer alivio rápido y evitar que la molestia evolucione.
Las revisiones anuales a partir de los 18-20 años (o desde el inicio de las relaciones sexuales) permiten detectar alteraciones antes de que causen complicaciones mayores.
La mayoría de las visitas están relacionadas con dismenorrea, vulvovaginitis, síndrome de ovario poliquístico (SOP), sangrados uterinos anormales y miomas. Cada diagnóstico se aborda con el tratamiento más conservador posible: medicamentos, DIU hormonal, embolización o cirugía mínimamente invasiva.
También doy seguimiento a las alteraciones del cuello uterino vinculadas al VPH, reforzando la importancia de la vacuna, la citología y el test de VPH para prevenir el cáncer cervical.
Cada plan terapéutico se adapta a la edad, deseos reproductivos y estilo de vida. Combino cambios en la alimentación, ejercicio guiado, fisioterapia, apoyo psicológico y procedimientos ambulatorios cuando se requiere, siempre con un lenguaje claro y cercano.
No, la dispareunia suele tener solución. Las causas incluyen vaginismo, falta de lubricación, endometriosis, infecciones, cicatrices o ansiedad. Con diagnóstico adecuado podemos combinar fisioterapia de suelo pélvico, lubricantes, hormonas locales, terapia cognitivo-conductual o cirugía cuando se requiere.
Nuestras herramientas son una guía inicial para que llegues a consulta con información previa.